El consumo de sustancias entre los jóvenes muta con una rapidez alarmante. Cuando las familias y los educadores bajan la guardia con las drogas tradicionales, aparecen nuevos fenómenos en las calles y en las redes sociales que se normalizan bajo una falsa apariencia de inocuidad. Este es el caso del cloretilo, un fármaco de uso sanitario que en los últimos meses se ha convertido en una de las sustancias por inhalación más consumidas por los adolescentes en Girona durante las noches de fiesta.
En las consultas de Craving Girona, alertamos de que el acceso masivo a esta sustancia, sumado a la desinformación de las redes sociales como TikTok, está provocando ingresos de urgencia y daños neurológicos severos en menores de edad. Analizamos qué es realmente este producto y por qué su inhalación es una ruleta rusa para la salud.
1. ¿Qué es el cloretilo?
El cloretilo, también llamado cloruro de etilo o cloroetano, es un anestésico local utilizado desde principios del siglo XX. Hoy en día, su uso médico real se limita estrictamente a la anestesia tópica de duración breve en intervenciones quirúrgicas menores o como aerosol criogénico (frío extremo) en el ámbito deportivo para aliviar el dolor muscular inmediato tras un golpe.
Su mecanismo de acción sobre la piel es muy simple: al pulverizarse, se evapora de forma ultra rápida, provocando un enfriamiento intenso de la zona (alrededor de los -20 °C). Este frío extremo «congela» temporalmente las terminaciones nerviosas, generando una anestesia local inmediata. El problema crítico surge cuando esta sustancia se desvía de su uso cutáneo y se inhala con el único objetivo de obtener efectos psicoactivos.
2. Cómo lo consumen los jóvenes: El patrón de riesgo
En España, el cloretilo puede adquirirse de forma relativamente fácil en farmacias y sin necesidad de receta médica, lo que reduce drásticamente las barreras de acceso para los menores. Además, su bajo precio (apenas unos pocos euros por envase) lo convierte en una opción «atractiva» para el ocio de fin de semana.
El patrón de consumo más habitual entre los adolescentes en botellones consiste en:
- Pulverizar el spray de forma masiva sobre una prenda de ropa (como una manga), un pañuelo o una tela.
- Colocar el tejido empapado directamente sobre la boca y la nariz para inhalar profundamente los vapores concentrados.
Los efectos aparecen en cuestión de segundos debido a que el gas pasa directamente de los pulmones al torrente sanguíneo y al cerebro. El joven experimenta una oleada efímera de euforia, desinhibición, risa fácil, distorsión de la realidad y una sensación de flotación. Al durar tan pocos minutos, el adolescente entra en un bucle de consumo compulsivo (inhalando una vez detrás de otra) para mantener el «subidón», multiplicando de forma exponencial la toxicidad en su organismo.

3. La trampa de la «droga legal» y de farmacia
Que sea un producto de venta regulada y de origen sanitario genera una peligrosísima falsa sensación de seguridad. Los adolescentes asumen el mito de que «si se vende en la farmacia y se usa para el fútbol, no puede ser malo».
La realidad clínica que defendemos en Craving Girona es tajante: el cloretilo deja de ser seguro en el momento exacto en que se cambia su vía de aplicación. Pasar de la aplicación tópica (sobre la piel) a la vía inhalada introduce en los pulmones y el cerebro un gas disolvente altamente tóxico que destruye las estructuras biológicas del menor.
4. Riesgos médicos y daños neurológicos reales
Inhalar cloretilo no es un juego. Al actuar como un depresor del sistema nervioso central similar a los disolventes industriales, las consecuencias clínicas pueden ser devastadoras e inmediatas:
Efectos destructivos a corto plazo:
- Asfixia y muerte súbita: El gas desplaza el oxígeno de los pulmones. El cerebro se queda sin oxígeno (hipoxia), lo que puede provocar desmayos inmediatos, convulsiones, coma y, en el peor de los casos, una parada cardiorrespiratoria fulminante.
- Quemaduras por congelación: Al salir a temperaturas bajísimas, si el spray se pulveriza demasiado cerca o se inhala de forma directa, puede congelar y necrosar los labios, la boca, la lengua, la laringe y las fosas nasales del menor.
- Arritmias cardíacas: El cloroetano vuelve al corazón extremadamente sensible a la adrenalina, pudiendo desencadenar una muerte súbita cardíaca incluso en la primera inhalación.
Secuelas crónicas por consumo continuado:
- Daño cerebral y pérdida de mielina: El cloretilo disuelve los lípidos que protegen las neuronas (la mielina). A medio plazo, esto provoca descoordinación motora, temblores similares al Parkinson, pérdida de memoria, dificultad para hablar y un deterioro cognitivo irreversible.
- Toxicidad orgánica: Causa daños graves y crónicos en el hígado y en los riñones, encargados de intentar limpiar este veneno químico de la sangre.

5. Guía para padres: Cómo detectar el consumo de cloretilo
Al ser un gas que se evapora, no deja un rastro tan evidente en la ropa como el tabaco o el cannabis, lo que vuelve a esta adicción muy silenciosa. Sin embargo, los padres pueden encender las alarmas si observan los siguientes patrones:
- Olor químico extraño: Un olor dulzón, etéreo o similar al de los disolventes o pegamentos en las habitaciones, la ropa o el aliento del joven.
- Heridas en la boca o nariz: Aparición de rojeces, descamaciones o pequeñas heridas alrededor de los labios y las fosas nasales causadas por el frío del spray.
- Alteraciones en la marcha: Si el adolescente vuelve a casa mostrando torpeza al caminar, pérdida de equilibrio, ojos vidriosos o un habla notablemente arrastrada que desaparece al cabo de un rato.
- Presencia de botes en casa: Encontrar envases de spray de cloretilo (suelen ser botes metálicos o de cristal con un pulverizador característico) escondidos en la mochila o la habitación.
6. El tratamiento de las adicciones por inhalantes en Craving Girona
El consumo de cloretilo suele ser el reflejo de una baja percepción del riesgo combinada con una necesidad de evasión rápida o de encajar en dinámicas de grupo disfuncionales. En Craving Girona abordamos esta problemática desde una perspectiva médica y psicológica integral:
- Psicoeducación radical: desmontamos los mitos de las redes sociales. Mostramos al adolescente de forma objetiva y científica el daño neurotóxico real que está provocando en sus neuronas cada vez que inhala.
- Evaluación de la salud mental: Analizamos qué factores emocionales o conductuales están empujando al menor a buscar esa desconexión inmediata (ansiedad escolar, baja autoestima, problemas familiares).
- Intervención familiar: Ofrecemos a los padres pautas de supervisión efectivas, herramientas de comunicación no agresiva y el apoyo emocional necesario para gestionar una situación de tanta alarma en el hogar.
Ningún inhalador clínico es inofensivo si se introduce en los pulmones. Si sospechas que tu hijo o un menor de tu entorno está experimentando con el cloretilo, no esperes a que las secuelas neurológicas sean permanentes. En Craving Girona te ayudamos a frenarlo a tiempo.

