Qué es la adicción al juego o ludopatía

¿Qué es la adicción al juego o ludopatía, cuáles son los síntomas y cómo se cura?

Máquinas tragaperras en bares, bingos, casinos online, programas de Call TV, etc. Pueden ser divertidos y emocionantes, pero también convertir la vida de una persona en un infierno. Es lo que pasa cuando se pierde el control sobre ellos y se desemboca en una ludopatía o adicción al juego.

¿Qué es la adicción al juego o ludopatía?


La ludopatía es un trastorno mental que se caracteriza por el impulso incontrolable que tiene una persona de apostar en juegos de azar.

Tan grande es ese impulso, que seguirá jugando incluso cuando el juego empiece a hacer estragos en su vida y no quiera seguir con ello. No hacerlo le provoca un gran malestar que necesita apaciguar desesperadamente.

Hablamos, pues, de una adicción comportamental y, como sucede con cualquier otra adicción del tipo que sea, afecta a diferentes niveles y no surge de un día para otro.

A este tipo de juegos se empieza jugando por la ilusión de ganar dinero fácil, por la emoción asociada al riesgo de perderlo y el placer que se experimenta al conseguir una recompensa inmediata.

Son estas mismas características las que los convierten en potencialmente adictivos (aunque eso no significa que todos quienes los juegan terminen siendo adictos).

Un jugador se vuelve ludópata de forma progresiva y también es progresivamente que la enfermedad se hace crónica y empeora:  poco a poco, la obsesión por el juego va en aumento y, con ella, los problemas económicos, sociales, familiares y de salud del adicto.

Cabe señalar que, cuando hablamos de ludopatía, casi siempre y sobre todo nos referimos a este tipo de juegos que persiguen una ganancia económica. Sin embargo, también existe la adicción a los videojuegos, cuya recompensa para el adicto tiene más que ver con un refuerzo momentáneo de su autoestima.

La OMS reconoció la ludopatía como trastorno en 1992, incluyéndola en su Clasificación Internacional de Enfermedades.

¿Cuáles son los síntomas de la adicción al juego o ludopatía?


Se puede jugar con frecuencia a juegos de apuestas y azar sin ser adicto.

 ¿Cómo saber, entonces, que existe un problema de ludopatía? La respuesta está en los síntomas que te detallo a continuación.

Preocupación constante por todo lo relativo al juego

El juego deja de ser una simple distracción y se convierte en una obsesión.

La persona adicta no deja de pensar en ello: se siente culpable por haber apostado otra vez, angustiada por el dinero perdido o atrapada en la necesidad de planear la próxima jugada.

Este impulso incontrolable no solo hace que juegue con más frecuencia, sino que también propicia conductas de chasing. Es decir, el ludópata siente la necesidad de seguir apostando en un intento desesperado por recuperar lo perdido.

Esta espiral acaba absorbiéndolo por completo, aislándolo de su entorno y haciéndole descuidar su trabajo, sus relaciones y cualquier otro aspecto de su vida.

El juego pasa a ocupar la mayor parte de los pensamientos del adicto, quien cada vez se aísla más del resto de personas y desatiende otros intereses y ámbitos de su vida.

Pérdida del control

Cuando se da cuenta de que ha perdido demasiado dinero o toma consciencia del daño que se está haciendo a sí mismo y a las personas de su entorno, el adicto al juego puede tratar de resistirse a él… sin conseguirlo.

No lo logra porque está enfermo y una de las principales características de la enfermedad de la adicción es que quien la sufre no puede decidir sobre su comportamiento.

La frecuencia, las horas y los recursos dedicados al juego aumentan con el tiempo

Dicho de otro modo, el trastorno de juego (TT) implica que se desarrolle una tolerancia a las emociones positivas (pese a que efímeras) que el enfermo experimenta cuando juega. Por eso tiene que jugar cada vez más para sentirse bien.

Angustia e irritabilidad

El ludópata se siente ansioso, experimenta cambios de humor e incluso puede volverse agresivo cuando no puede jugar. Esto se debe al síndrome de abstinencia.

Comportamiento poco ético o contrario a los propios valores

La adicción al juego lleva a una persona a mentir, manipular y aprovecharse de quienes están a su alrededor. También a robar o contravenir la ley de algún otro modo para conseguir dinero que gastar jugando.

Se usa el juego como vía de escape

Jugar es la forma que el enfermo tiene de evadirse de sus problemas y aliviar momentáneamente su dolor emocional.

Baja el rendimiento laboral o académico

La adicción es tan absorbente y deja tan poco espacio para otras cosas en la vida de la persona adicta que esta llega a desatender sus obligaciones.

Síntomas físicos

Los dolores de cabeza y de estómago, los temblores y la falta de sueño y de apetito son algunos de ellos.

Adicción a sustancias

La adicción al juego a menudo está relacionada con la adicción a una o más sustancias.

Negación

Otro rasgo típico de la adicción. Pese a todos los síntomas y consecuencias que esté sufriendo, un adicto casi siempre niega, a los demás y a sí mismo, que tenga un problema de este tipo.

Causas y factores de riesgo de la ludopatía

No existe una razón concreta que explique por qué una persona desarrolla ludopatía. Como sucede con otras adicciones, el juego patológico suele ser el resultado de una combinación de factores biológicos, psicológicos y sociales.

Si bien muchas personas pueden jugar de forma ocasional sin que esto derive en un problema, otras son más vulnerables a desarrollar una adicción.

1. Problemas de salud mental

La ludopatía suele ir de la mano de problemas de salud mental. 

La ansiedad, la depresión o los trastornos de la personalidad pueden empujar a una persona a jugar como una forma de evasión. 

Además, se ha observado una conexión entre la ludopatía y otros trastornos como el bipolar, el obsesivo-compulsivo o el déficit de atención e hiperactividad (TDAH), lo que sugiere que las dificultades en el control de impulsos y la regulación emocional pueden aumentar el riesgo de desarrollar la adicción al juego.

2. Diferencias entre hombres y mujeres

Tradicionalmente, la ludopatía ha sido más frecuente en hombres, quienes suelen iniciarse en los juegos de azar a edades más tempranas. 

En cambio, aunque las mujeres comienzan a jugar en etapas más avanzadas de la vida, tienden a desarrollar la adicción con mayor rapidez.

No obstante, los patrones de juego entre hombres y mujeres parecen haberse equiparado en los últimos años.

3. Rasgos de personalidad

Determinados rasgos de carácter pueden hacer que una persona sea más vulnerable al trastorno de juego.

Entre ellos se encuentran la impulsividad, la tendencia a buscar emociones fuertes, la baja tolerancia al aburrimiento o la competitividad extrema.

4. Influencia del entorno

Tener familiares o amigos ludópatas aumenta el riesgo de desarrollar la adicción.

Crecer en un ambiente donde el juego es una práctica habitual o normalizada también puede favorecer su aparición.

5. Edad y etapa vital

Aunque el juego problemático puede afectar a personas de cualquier edad, es más frecuente en jóvenes y adultos de mediana edad. 

También se ha observado que quienes comienzan a jugar durante la infancia o adolescencia tienen un mayor riesgo de desarrollar una adicción en el futuro.

Por otro lado, aunque menos frecuente, el juego patológico también puede presentarse en personas mayores, especialmente cuando enfrentan situaciones de soledad o pérdida.

Síntomas de la adicción al juego o ludopatía

¿Cuáles son las consecuencias de la ludopatía?: problemas derivados de la adicción al juego


La ludopatía arruina vidas: la del ludópata, pero también las de sus familiares. Lo hace por las muchas y terribles consecuencias que acarrea.

Problemas económicos

El adicto se juega su dinero de manera impulsiva y no es capaz de detenerse cuando las pérdidas empiezan a ser preocupantes, más bien al contrario: la culpabilidad le llevará a seguir y hasta a aumentar la apuesta en un intento desesperado de recuperar lo perdido.

Son frecuentes las deudas, el empobrecimiento y otros problemas derivados de la falta de dinero.

Consecuencias legales

Tanto los problemas explicados en el punto anterior como la imperiosa necesidad de satisfacer su compulsión, llevan al adicto a conseguir dinero como sea, incluyendo la vía delictiva.

Deterioro de las relaciones

El aislamiento y la falta de comunicación, las mentiras, los problemas económicos, los cambios de humor y la agresividad del enfermo cuando sufre el síndrome de abstinencia, la elusión de sus responsabilidades…

Convivir con un adicto es muy difícil.

La frustración, el dolor y los conflictos están a la orden del día en los hogares que sufren la lacra de la ludopatía y eso repercute negativamente en las relaciones que mantienen sus integrantes.

Pérdida de empleo o de oportunidades profesionales

La falta de concentración, la baja productividad o algunas malas decisiones fruto de la adicción al juego pueden repercutir en el correcto desempeño de las tareas de una persona en su trabajo o estudios.

Por ello, es posible que se pierdan muchas oportunidades laborales, cuando no directamente el trabajo.

Afecta al desarrollo personal

Para sentirnos plenos y realizados, todos necesitamos cultivar nuestro cuerpo, mente y espíritu a través de aficiones o entrenar nuestras habilidades.

Cuando la ludopatía entra en acción, el adicto está tan absorbido por los pensamientos en torno al juego que abandona esos otros intereses que le hacían crecer como persona.

Depresión y pensamientos suicidas

Lidiar con todos los problemas aquí relatados es muy duro.

Los ludópatas suelen vivir depresivos, angustiados y no es infrecuente que muchos lleguen a plantearse el suicidio.

¿Cómo curar la ludopatía? Tratamiento para la adicción al juego


Detrás de una sola adicción suele haber una suma de causas de diferente índole: biológicas, psicológicas, emocionales, socioeconómicas, etc. Por lo tanto, es necesario estudiar cada caso particular y decidir un tratamiento que trate sus causas concretas.

Dicho tratamiento deberá incluir una terapia individual y también sesiones en grupo que incluyan a la pareja o familia del adicto, ya que el entorno de este último y las relaciones dentro de él influyen mucho tanto en su enfermedad como en su recuperación.

Tratamiento farmacológico

El tratamiento farmacológico para la adicción al juego es una estrategia que se utiliza en conjunto con la psicoterapia y otras intervenciones. 

Aunque no hay un medicamento aprobado específicamente para tratar la adicción al juego, algunos fármacos pueden ser útiles en función de los síntomas y las comorbilidades asociadas.

Estos son algunos de los enfoques farmacológicos que se utilizan: antidepresivos, medicamentos para el control de impulsos (Naltrexona, Acamprosato), estabilizadores del estado de ánimo, antipsicóticos atípicos y benzodiacepinas.

Conclusión

En nuestra sociedad, pese a las voces críticas y las regulaciones a las que están sometidos, los juegos de azar que implican dinero están normalizados y es fácil no darse cuenta del peligro que entrañan por su potencial adictivo.

Esto no significa que participar de ellos implique necesariamente desarrollar una adicción, al contrario: no es lo normal que esto suceda.

Sin embargo, tampoco se debe subestimar los síntomas que delatan a la ludopatía, ni autoengañarse negando el problema, ni tratando de solucionarlo sin ayuda profesional.

Las enfermedades se curan poniéndose en manos de médicos y las adicciones son enfermedades que requieren de la intervención de un equipo multidisciplinar para tratarlas.

Si al leer este artículo has reconocido la adicción en ti o en alguien de tu entorno, pero todavía tienes muchas dudas y no te decides a pedir ayuda profesional, empieza por compartir esas dudas en los comentarios (no te preocupes, puedes usar un seudónimo) o escríbenos por privado.

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