Orfidal para que sirve

¿Qué es el Orfidal, para qué sirve y cuáles son sus efectos secundarios y riesgos?

Existen medicamentos que en apariencia son inofensivos, pero cuyo consumo esconde un alto potencial de adicción. Es el caso del Orfidal, uno de los diez fármacos más consumidos en España, según la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles

Sin embargo, su consumo no está exento de riesgos y efectos secundarios, sobre todo cuando se utiliza de manera prolongada o sin supervisión médica. 

En este artículo, te contaremos qué es el Orfidal, para qué sirve, sus efectos secundarios, los riesgos asociados y cómo tratar la adicción llegado el caso. 

¿Qué es el Orfidal?


El Orfidal es el nombre comercial del lorazepam, un fármaco que se emplea para tratar estados transitorios de nerviosismo, ansiedad, trastornos del sueño y, en ocasiones, en tratamientos de epilepsia o como relajante muscular. 

Este ansiolítico pertenece al grupo de las benzodiazepinas y, por tanto, requiere receta médica y su consumo debe limitarse a un período de tiempo. 

Si se toma durante mucho tiempo, puede generar tolerancia, crear adicción y los riesgos para la salud aumentan de forma notable.

El Orfidal actúa sobre el sistema nervioso central, y produce un efecto ansiolítico, sedativo y miorrelajante.

Funciona potenciando la respuesta al GABA, un neurotransmisor que se encarga de regular y reducir la activación neuronal en el cerebro, provocando un efecto sedante.

Debido a su potente efecto calmante, es habitual que se prescriba en cuadros de ansiedad aguda e insomnio.

Esta sensación de calma lo convierte en un medicamento muy atractivo; sin embargo, es muy adictivo y peligroso, con alta tolerancia y nefastas consecuencias para la salud. 

El cuerpo se acostumbra y cada vez demanda cantidades más elevadas, lo que puede llevar al abuso o, si no se satisface, a sufrir síntomas del síndrome de abstinencia.  

Es por esto que, tanto su consumo como la retirada, ha de hacerse siempre bajo supervisión médica, pues un desorden en la posología (tanto por exceso como por defecto) conlleva serias consecuencias en la salud de la persona (en casos extremos, la muerte). 

Nunca subas la dosis de Orfidal por tu cuenta y tampoco lo dejes sin ayuda médica. 

El médico debe ser quien marque la duración del tratamiento y la paulatina retirada del medicamento. 

¿Para qué sirve el Orfidal?


La principal función del Orfidal es controlar y aliviar los estados de ansiedad.  

También se utiliza para tratar el insomnio asociado a la ansiedad, ayudando a las personas a dormir mejor durante períodos de estrés intenso; así como para sobrellevar el síndrome de abstinencia de otras adicciones; por ejemplo, en casos de alcoholismo

Del mismo modo, puede recetarse para el alivio ocasional de náuseas y vómitos relacionados con tratamientos oncológicos. 

¿Cuándo NO se puede tomar Orfidal?


Aunque será el propio médico quien lo restrinja, el Orfidal no se puede ingerir si la persona:

  • Padece insuficiencia respiratoria o enfermedad neuromuscular autoinmune.
  • Apnea del sueño.
  • Insuficiencia respiratoria grave.
  • Enfermedad grave del hígado.
  • Tiene alergia al lorazepam o a algún otro compuesto del medicamento. 

Por último, se desaconseja consumir alcohol y otros sedantes. Esto se debe a que el alcohol intensifica los efectos del medicamento, lo que multiplica las posibles reacciones adversas tanto del lorazepam como del propio alcohol.

Efectos secundarios del Orfidal


Aunque es un medicamento de uso popular y controlado bajo supervisión médica, no está exento de ciertos efectos secundarios que hay que vigilar. 

A corto plazo 

Las reacciones a corto plazo del Orfidal más comunes son:

  • Somnolencia
  • Desorientación, falta de atención y de concentración
  • Visión borrosa
  • Boca seca
  • Cefalea
  • Cansancio extremo
  • Disminución del deseo sexual
  • Mareos
  • Pérdida de reflejos y de coordinación
  • Debilidad muscular

Algunos efectos secundarios pueden ser graves: 

  • Caminar arrastrando los pies.
  • Temblores persistentes y finos o incapacidad para estar sentado sin moverse.
  • Dificultad para caminar. 
  • Sarpullidos, hinchazón de la cara u ojos o boca; picazón, urticaria; sibilancias o dificultad para respirar.
  • Ictericia en piel u ojos. 
  • Ritmo cardíaco irregular.

A largo plazo

El uso prolongado de Orfidal puede llevar de forma inexorable a la dependencia física y psicológica, pero además pueden desembocar en problemas de memoria, letargo, tolerancia al medicamento y síndrome de abstinencia al intentar dejarlo, entre otras:

  • Depresión
  • Desorientación
  • Alucinaciones
  • Insomnio
  • Problemas de memoria 
  • Disfunción eréctil

Peligros y consecuencias de la adicción al Orfidal


Este medicamento puede causar dependencia tanto física como psíquica, y el riesgo aumenta cuanto mayor es la dosis o la duración del tratamiento. 

Los prospectos aconsejan no extender el uso más allá de 6 semanas o, en situaciones excepcionales, de 2 a 3 meses. Sin embargo, la realidad muestra que muchas personas lo consumen durante años o incluso de por vida.

Los riesgos incluyen dependencia, necesidad de incrementar la dosis para lograr el mismo efecto, y severos síntomas de abstinencia si se reduce o se interrumpe su uso de manera abrupta. Algunas reacciones de abstinencia pueden ser potencialmente letales.

Algunos efectos secundarios pueden afectar las actividades diarias y la capacidad para conducir o manejar maquinaria.

Finalmente, tomar Orfidal durante el embarazo o la lactancia puede tener graves consecuencias en el bebé, por lo que la supervisión médica es más que necesaria. 

Adicción al Orfidal ¿Cómo tratarla y superarla?


Como hemos dicho, el Orfidal no se puede dejar de golpe. 

Es vital llevar a cabo un seguimiento estrecho para asegurar una disminución progresiva de la dosis bajo supervisión médica, evitando así los efectos adversos de un cese abrupto.

Lo correcto es ir reemplazando este medicamento por otro que no genere adicción y que apacigüe el malestar y el síndrome de abstinencia.

Al mismo tiempo, hay que estudiar y tratar el trasfondo de la adicción

Por tanto, además del tratamiento farmacológico, es importante que la persona acuda a terapia, tanto individual como grupal. En esta última, lo ideal es que participen personas que son referentes para el paciente: familiares, pareja, amigos, etc.

Durante el tratamiento, se enseñará a la persona adicta a adoptar hábitos saludables y a modificar patrones de pensamiento y comportamiento que podrían llevarla a recaer.

Conclusión

Aunque el Orfidal es un medicamento muy eficaz para tratar la ansiedad y el insomnio, su potencial adictivo es muy alto. Por tanto, es crucial ingerirlo bajo estricta supervisión médica para minimizar los riesgos de adicción y otros efectos adversos. 

¿Tienes alguna duda sobre el consumo del Orfidal o has detectado señales de dependencia en ti o en una persona cercana?

Si es así, es fundamental que acudas a un profesional lo antes posible. Si lo necesitas, nosotros podemos ayudarte. Contáctanos y te responderemos a la mayor brevedad posible.

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